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miércoles, 2 de agosto de 2017

Shadowhunters 2x18: Awake, Arise, or Be Forever Fallen

¿Dos capítulos buenos de Shadowhunters seguidos? Debe ser un récord pero está pasando. Porque shadowhunters, quizá porque se centra más en los personajes y en tramas referentes al libro, está consiguiendo un poco de consistencia. Aunque no voy a dejar de comentar sus fallos, creo que hay cosas buenas de las que hablar.

El capítulo de la semana pasada nos dejaba con una gran revelación. Max se enteró de que Sebastian era Jonathan y se lo dijo al chico. Y esta semana empezamos con ellos enfrascados en una lucha en la que Max acaba en el suelo, con sangre en la cabeza e inconsciente. Aquí los fans de los libros podríamos pensar que esto era motivo de muerte instantánea, pero las cosas no son tan sencillas en la serie.

Pero mirad qué enamoraditos están ya.
La parte referente a Jonathan es, evidentemente, la que va a ser el eje central del resto de capítulos de la temporada, pero también hay tiempo para cosas como el amor. En este caso, de Simon y Maia, que están teniendo su primera cita. No importa que la chica se enrollase con Jace en un par de ocasiones o que Simon estuviese enamorado hasta las trancas de su mejor amiga, Clary, porque en seguida ha encontrado una sustituta de la que también parece perdidamente enamorado. Pero su cita no va tan bien como parece ir su relación, porque al final un lobo ataca a un humano llamado Bat (en realidad tiene un nombre mucho más largo pero quedémonos con Bat), y eso solo puede significar una cosa: se transformará. Así que tienen que vigilarle.

Pero, como he dicho, Jonathan es lo importante de este capítulo así que volvemos al instituto. Allí el director del instituto, Alec, alerta a los demás de que Valentine estará al caer en el instituto para buscar el espejo, y tienen que extremar la precaución. Jonathan (siempre con el glamour de Sebastian, no lo olvidemos) está ahí, pero Alec no termina de fiarse de él. Aplausos para la intuición de Alec.


Para lo que el mayor de los Lightwood no tuvo tanta intuición fue para averiguar que Magnus y Luke irían a ver la Reina Seelie. Y para nada bueno porque, cuando la Reina se entera de que la Espada-Alma sigue en manos de Valentine, tiene claro que hacer: revelarse ante los shadowhunters y hacer las cosas a su manera. Les ofrece esta posiblidad a Luke y Magnus junto a una rosa. Antes de que se ponga negra, deberán decidirse si unirse a ella o a los shadowhunters. Luke parece tener la decisión clara, pero no Magnus.

Mientras tanto en el instituto Izzy se ha dado cuenta de la ausencia de Max y, al final, acaba encontrándolo en su habitación, tal y como lo dejó Jonathan. De inmediato el Instituto se convierte en un hospital y todos nuestros shadowhunters favoritos van a ver qué tal se encuentra. Aunque la situación no parece muy buena. Pero eso a Jonathan le da igual porque, cuando descubre que ha sobrevivido, intentará quedarse a solas con él a toda costa para terminar su plan.

Magnus en este episodio está un poco perdido. No sólo con respecto a lo que debe hacer para salvar a los suyos, sino con respecto a Alec y su engaño. Y para ponernos un poco sentimentales se dedica todo el capítulo a recordar momentos con Alec. Desde la primera vez que durmió en su casa, en un sofá separado y confesándose que se fiaban del otro; hasta cuando durmieron juntos por primera vez. Es todo muy tierno pero, que lo sea, no indica nada bueno.

Si es que están hechos para estar juntos.
Simon y Maia tienen que dejar a un lado su cita para centrarse en Bat, que al parecer ha sido arañado por un tal Russell, que es un ex-miembro de la manada de Luke. Así que le preparan, porque es luna llena y es cuestión de tiempo que se tarnsforme... Y así ocurre. Así que cuando pasa no les queda más remedio que salir por patas y dejar a Bat encerrado en la casa de Simon.

El tema de Max sigue siendo un tema candente y saben que hay algo turbio porque Jace y Clary se ponen a investigar. Entonces descubren que Max tenía la caja de Jonathan que perteneció a Jocelyn. Una cosa les lleva a la otra y, al fin, se dan cuenta de que Jonathan está dentro del instituto, camuflado como uno de ellos. Pero Clary tiene una idea para identificarle, esto lo contaré más adelante.

Porque ahora toca hablar de la situación de Max, que es más crítica de lo que parece pero no tanto como en el libro (donde muere de inmediato). Han llamado a los Hermanos Silenciosos y han llegado a una conclusión: solo podrían salvarle reiniciando su cerebro. Suena tan raro como es, sí, y al parecer tan complicado como parece, puesto que pocos sobreviven. Por eso, cuando Jace (que se había ido a proteger el espejo, muy digno él) recibe un mensaje de Alec diciendo que Max ha muerto, se lo cree y sube corriendo (el mensaje, por supuesto, es mentira, Max sigue vivo). Esto lo aprovecha Jonathan para bajar corriendo, matar a todos los shadowhunters que hay allí (de verdad, son un poco inútiles) y llevarse el espejo. Ahora solo le queda salir.

Aquí el hospital que se han montado y Jonathan intentando camelarse a Izzy para matar a Max.
El caso del mundano convertido en hombre lobo no va a quedar así, porque Luke va a ver a Russell a echárselo en cara. Total, está rompiendo los Acuerdos. Así que, como las cosas entre hombres lobo se solucionan a golpes, Luke le da una paliza al hombre lobo y, aunque no le mata (es la tradición para cambiar de líder), para hacer las cosas más light todos se arrodillan ante él, incluso el insubordinado. Increíble, ¿verdad? Esto le pasará factura a Luke porque, al final, cuando de la bienvenida a los nuevos miembros de la manda, su compañera en la comisaría estará viendo a través de una cámara que instaló previamente, que su compañero es un hombre lobo. Y, de paso, su novia también.

Otra cosa que descubriremos en este episodio es la de Maia y cómo se convirtió en mujer lobo. Y aquí viene una trama que más o menos han respetado del libro (no recuerdo exactamente la historia concreta, pero me parece similar). Porque Maia fue convertida por su novio, Jordan. Aunque parece que lo mencionan de pasada, como un hombre muy celoso y del que Maia no quiere saber nada más. ¿Aparecerá en la temporada 3?

Aquí, Jonathan ilustrando qué bien saben morir los chaujanters.
Al final todo es confuso y muy emotivo. Por un lado, Alec llama a Magnus para que cure a Max y el brujo va. Como no puede hacer nada, queda en manos de los Hermanos Silenciosos, pero no será solo para esto para lo que aparezca, sino para romper con Alec. Se dicen que se quieren pero Magnus dice que tiene que anteponer a los suyos a sus sentimientos. ¿Significa eso que se unirá al bando de la Reina Seelie?

Y, por otro, queda la trama de Jonathan, que queda descubierta. Después de robar el espejo, Jonathan se dispone a salir cuando se encuentra con Clary, quien le cuenta que ha encontrado un modo de averiguar quién es Jonathan. Al parecer, hay una sustancia en el látigo de Izzy que a Jonathan le quemaba la piel. El descubrimiento lo hicieron con los diarios de Valentine y Clary solo tuvo que pedirle a Izzy el favor. Izzy aceptó, y Jonathan también acepta a coger el trozo de metal en su mano. Y, aunque a simple vista parece que no le ha hecho efecto, Clary se da cuenta a tiempo y, cuando le abre la mano, descubre que le ha quemado.

Así es como nos quedamos todos cuando Magnus decide romper con Alec.
Y todo se vuelve caótico. Jonathan coge a Clary del cuello y le confiesa que quería escapar con ella y con el espejo (aunque la chica, instantes antes, había reconocido que su hermano no tenía salvación y no dudaría en matarle). Y la chica aprovecha para robarle el espejo, hacer una runita en la pared y salir disparada al otro lado. Luego hace una runita para inutilizar el espejo, pero al final el espejo se desintegra, lo que da que pensar a la muchacha.

No se dice ni una palabra sobre quien creían que era Sebastian, en realidad es Jonathan. No sé si se han leído la mente o qué, porque el único que dice algo al respecto es Max cuando despierta. Totalmente recuperado y tan normal (supongo que, como ya se inventaron la muerte de Jocelyn, para qué mantener la de Max, total...). Después del momento emotivo entre todos los Lightwood y el pequeño, Clary y sus amigos shadowhunters piensan un poco y entonces la chica, mirando un cuadro, da con la clave: el lago Lynn es el verdadero espejo. Y a ver qué hacen ahora para ocultar tal proporción de agua.

¿Quién no querría a Jonathan como hermano?
Con esto acaba Shadowhunters y, sinceramente, pese a lo de Max (que tampoco me parece un cambio terrible dado que el muchacho sale poco), me ha dejado con buen sabor de boca. Porque parece que las cosas se empiezan a centrar en lo importante y las tramas del libro cada vez aparecen más. Así que podemos concluir con que está mejorando. ¿Seguirá haciéndolo en los dos capítulos que quedan?

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