Menú

miércoles, 28 de junio de 2017

Shadowhunters 2x14: The Fair Folk

Lo estábamos esperando y cada vez nos parecía más imposible pero Shadowhunters nos ha dado lo que queríamos. ¡El primer capítulo en mucho tiempo que tiene relación con los libros! Pero como anunciábamos, las cosas tendrían que ser diferentes, más adaptadas al modo chaujanter, y así ha sido.

El capítulo comienza un poco ajeno a los hechos de la semana pasada, con Jace tocando el piano con una maestría envidiable. Y entonces llega Sebastian y comparten una charla que, como poco, es rara. Porque empiezan a hablar de Maia, a la que Jace define como alguien con quien tiene algo que no es serio (lo que pasa es que no deberías tener nada con ella, pero bueno) y Sebastian, como si conociese a Clary y a Jace de toda la vida, pese a llevar, literalmente, dos días en el instituto, le da una charla sobre luchar por Clary. Y vaya, el Jace de los libros parece que se esfuma un poco cuando hablan de la pelirroja porque se le nota a leguas que está coladito por ella.



Por otro lado, Alec ahora es el director del Instituto y, como tal, da una charla informativa a los shadowhunters de por ahí diciendo que tiene pensado hacer una reunión semanal con los líderes de los principales clanes de subterráneos para ponerse al día y tener transparencia. La idea no es para el gusto de todos, que se quejan abiertamente (pero entre susurros, no son tan valientes) sobre que la idea es fruto de la relación de Alec con un brujo. Pero a Maryse, que está de vuelta en el Instituto, parece que la idea de su hijo, así como su nueva posición, la enorgullecen.

Como director del Instituto, la segunda decisión de Alec del día es ir a hablar con la Reina Seelie sobre Kaelie (recordemos que en el 2x13 mató a unos cuantos shadowhunters por las risas) y sobre si tenía un cómplice. Pero claro, la Reina pide que vayan los experimentos de Valentine: Clary y Jace. El momento se acercaba.

Luke, mientras tanto, está resentido así de repente porque Valentine sigue con vida, encerrado en el Instituto. Y, casualmente, recibe una llamada de una persona que le ofrece ayudarle si quiere matarle. ¿Que queréis más problemas para Luke? Tranquilos que nos los dan: su compañera de la comisaría le sigue espiando porque ve algo turbio en él. Es que debe ser que Luke tenía poco protagonismo.


Finalmente las decisiones de Alec se van cumpliendo. La primera de ellas, la reunión de los subterráneos, a la que llegan Magnus (con quien Alec tiene una conversación previa en la que deja claro que deben separar su relación sentimental con la profesional), Luke, Meliorn y Raphael (que estos dos últimos tienen en común su amor por Izzy, y por eso ella los recibe). Raphael durante su visita conoce a Sebastian y en seguida se da cuenta de que hay algo raro con él. En parte es porque el shadowhunter se acerca mucho a Izzy y no le da buena espina y, como decidan que es una buena pareja a la que hacer canon, a mi tampoco me va a gustar un pelo.

En la reunión se trata, principalmente, el tema de Valentine. El submundo quiere su muerte pero la Clave, al parecer, ya no la quiere. Si echamos la vista atrás podemos ver lo absurdo del asunto, porque hace un par de semanas la Inquisidora estaba a punto de matar a Valentine sin reparos. Intentan darle una explicación, con Magnus confesando su cambio de cuerpos, pero a mi, sinceramente, sigue sin convencerme.


La mayor conclusión de la reunión, sin embargo, es que Luke, al no conseguir lo que quiere, se une al plan de su llamada misteriosa y en cosa de unos minutos (aunque con una interrupción de Maryse) está burlando la seguridad y yendo a matar a Valentine. Pero Sebastian se da cuenta a tiempo (o puede que le delate justo cuando quiere) y avisa a Alec. Llegan antes de que Luke mate a su ex-parabatai y le encierran. Sin embargo, Alec, después de investigar un poco, le suelta porque tiene que confiar en él y en el resto de subterráneos.

El otro plan de Alec es el que da nombre a este capítulo: La Corte Seelie. Aunque parece que solo irán Clary y Jace, Simon no duda a la hora de acoplarse. Y para que todos entren en la Corte Seelie tienen que tirarse por un puente (literalmente) y, ¡magia! aparecen allí. Nada más entrar Jace les avisa de que no pueden beber, comer ni tocar nada, que todo es peligroso. Pero Simon la lía matando a unos cuantos de bichos cuando se acerca a un árbol. Y como Jace lo impide, se ve salpicado. ¿De qué? Ahora lo veremos.


Una vez dentro hablan con la Reina Seelie, que no es ni más ni menos que una niña (ojalá hubiese sido Sarah Hyland, novia del actor que hace de Jace, porque hubiese sido gracioso). En la conversación hablan sobre Kaelie y posibles aliados, sobre los que la Reina afirma haber hecho justicia. Pero, posteriormente, pide una audiencia en solitario con Simon y su objetivo no es otro que tenerle como aliado. Y si pensabais que la cosa se iba a quedar aquí estabais equivocados. La Reina hace crecer unas plantas sobre Jace y Simon, alegando que como han matado a sus bichos, tienen que morir o bien, jugar a un juego. La planta, cuando llega al cuello, los va ahogando, lo que es importante. El juego es el siguiente: Clary tiene que darle un beso a la persona que más desee. ¿A que parece fácil teniendo en cuenta lo enamorada que estaba de Simon? Pues no lo es. Clary le da un beso a Simon y la cosa no se mueve, así que solo le queda Jace. Le avisa antes de darle el beso, mientras el chico se está medio ahogando, de que para ella no significa nada y se funden en un beso. Para que os hagáis una idea: el beso con Simon no dura más de un segundo y Clary y Jace parece que más que besándose están respirando el aire del otro como si se hubiesen quedado sin oxígeno.

Y este es el único punto del capítulo similar al libro aunque en condiciones diferentes. La cara de dolor de Jace y de Clary se parecen a las del libro, aunque el motivo no existe: ya saben que no son hermanos. Sin embargo, Simon sí que tiene motivos, así que sale corriendo. Y Clary va detrás. Intenta pedirle perdón a través de la puerta de su casa de canoas pero pasa de ella. Y Clary, dolidísima, va al instituto.


Allí, Maryse arregla sus problemas con Izzy y le da una charla de madre (a raíz del engaño de su marido Robert, del que Izzy era consciente) sobre luchar por el amor. Izzy se toma esto como una señal para ir a hablar con Raphael e intentar tener una relación con él pero Raphael la rechaza. Quizá por las palabras que había intercambiado antes con Sebastian sobre lo tóxico que es para ella.

En el instituto también, Clary aparece y Jace intenta hablar con ella, pero ella no está preparada y va a llorar a su habitación, donde Izzy acaba consolándola. Mientras tanto, en otra habitación del instituto, Sebastian toca la misma canción que Jace tocaba al principio. Sin duda, un buen guiño que deja claras los orígenes del personaje. Y las intenciones quedan claras posteriormente cuando abre un armario en el que tiene encerrado a alguien... ¿Sera Valentine?



Este capítulo nos deja menos sorpresas que en los anteriores (quizá porque tiene base en algo) pero aún así, sigue impresionándonos el modo que tiene Shadowhunters para hacer situaciones absurdas. Malec sigue siendo lo mejor de la serie y, al fin, parece que van a acabar con el experimento de parejas que estaban llevando a cabo. Yo solo espero que acaben pronto y que nos den tantas risas como siempre hacen. Aunque me gustaría más que las risas fuesen porque el guion así lo quiere y no por lo absurdo de todas las situaciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Queremos saber tu opinión! Deja en la siguiente caja un comentario sobre qué opinas de la entrada, el blog, o alguna sugerencia: